Misma fórmula. Mismos operarios. Mismas recetas, automatizadas al detalle.
Y aun así, cada lote salía un poco distinto.
Nadie lo entendía. Habían revisado la materia prima. Los equipos. Los parámetros. Todo correcto. El proceso estaba bajo control en cada punto medible.
El problema estaba en un punto que nadie medía.
Los últimos centímetros de la línea flexible. Ahí donde la línea flexible se unía con la instalación.
La manguera tenía zonas donde el producto viscoso se quedaba retenido. Recodos. Tramos mal orientados. Pequeñas bolsas donde el flujo no llegaba con fuerza. En el sector las llamamos zonas muertas, dead legs. Puntos donde el producto entra pero no sale del todo.
Cada arranque empujaba hacia el reactor lo que había quedado del lote anterior. Una traza. Suficiente para que la analítica detectara una variación que nadie sabía explicar.
El problema no estaba en la receta. Estaba en la geometría de la línea.
Una manguera de PTFE de interior liso —smooth bore— reduce, gracias a su superficie ultra lisa, las posibilidades de que el producto se adhiera. Sin convoluciones internas que retengan, sin rugosidad que acumule, con un trazado que evita los puntos bajos y los recodos donde se forman las bolsas. Eso es drenabilidad. Es limpiabilidad. Es lo que permite que un CIP limpie de verdad y que cada lote arranque limpio.
Además, tener las conexiones revestidas por la manguera interior de PTFE evita los riesgos de zonas muertas en las uniones entre el flexible y la instalación. Poca gente conoce esta funcionalidad de las mangueras de PTFE.
Lo difícil de las zonas muertas es que no dan la cara. No hay fuga, no hay alarma, no hay parada. Solo un lote que sale un poco distinto al anterior y un equipo de calidad volviéndose loco buscando la causa donde no está.
Si tienes un proceso donde los lotes varían sin causa aparente y ya has descartado lo evidente, mira el diseño de las líneas flexibles. Si quieres, lo miramos juntos. Escríbeme.
Hasta el jueves que viene.
Recibe los Insights
en tu bandeja.
Cada dos semanas, los jueves, un email corto. Materiales, casos, reflexiones, normativa. Pensado para ingenieros de proceso y responsables de planta. Sin spam — un email cada dos semanas, baja en un clic.